quarta-feira, 27 de dezembro de 2017

Ho Chi Minh (Vietnam 1890 - 1969)


Con el tío Ho Joaquín Gutiérrez, Costa Rica, 1918-2000 1966 Totalmente concentrado escuchando al Primer Ministro, no presté atención a alguien que entraba. Lo vi con el rabillo del ojo y pensé que nos traía más té o cigarrillos. Y sólo cuando esa figura silenciosa ya estaba a pocos pasos de distancia me volví a mirar: ¡Era Ho Chi Minh! Me descontrolé. Creo que lo mismo le pasaría a cualquiera que se encontrara de pronto con Simón Bolívar tendiéndole la mano. Di un salto y comencé a balbucear, que cómo... que ya era mucho honor que Pham Van Dong ...que yo era... Me interrumpió, me tomó ambas manos, me condujo al sofá y se sentó a mi lado. -Pero si somos camaradas -me dice. Aún sin poder dominar la excitación, le conté que yo lo leía desde 1936, en una revista de la Internacional que llegaba clandestina a Costa Rica, impresa en papel de seda... Que allí también leía artículos de Ercoli, Kuusinen, Dimitrov... --Todos muertos -me dice, pero no con un tono pesaroso, sino como un hecho totalmente natural. Y desde allí comenzó una plática suelta y libre. En cierto momento entremezcló, con el francés, un par de palabras en castellano. Yo sabía que él hablaba muchos idiomas -ruso, chino, inglés, japonés y otros-pero no español, por lo que le pregunté cómo y dónde lo había aprendido. --En un barco, en la ruta de Marsella a Buenos Aires. En él trabajaban algunos marinos sudamericanos. --¿Y eso cuándo? --Tú no habías "nato" -me contestó textualmente. Comentamos su libro de poemas y le pregunté por qué no había vuelto a escribirlos. --Las musas sólo me visitaban en la cárcel -me contestó sonriendo. Pham Van Dong escuchaba atento, pero en silencio, en una actitud que me pareció, más que respetuosa, filial. La plática dio un giro que me dejó "hueco" para hacerle una primera pregunta "seria". Esta era muy delicada, dirigida a saber si estaban dispuestos a hacer alguna concesión, por mínima que fuera, en los duros términos que habían puesto para iniciar conversaciones de paz con los norteamericanos. Y como era tan delicada, casi indiscreta, hice la pregunta del modo más oblicuo posible: --Camarada Ho Chi Minh -le dije-dice un viejo proverbio español que : "A enemigo que huye, puente de plata". La pescó al vuelo, me miró un instante con ojillos maliciosos y, batiendo palmas, me contestó: --¡Si se van los aplaudimos! En dos platos, que los yanquis debían irse sin poner condición alguna, lo que reafirmaba que no estaban en condiciones de ponerlas. Y esa respuesta, tan propia de él, me trajo a la memoria otra de sus frases que había leído hacía poco: "A un pirata no se le paga rescate". La conversación derivó luego hacia las perspectivas de la guerra. --El plan Taylor ha fracasado -fue explicándome suavemente-y el Plan McNamara correrá la misma suerte. Aunque hagan venir la cantidad de soldados que quieran nuestro pueblo está decidido a combatirlos hasta el fin. La guerra puede durar mucho, pero al final venceremos. Nadie puede doblegar a todo un pueblo que se decidió a morir o a conquistar su libertad, su independencia y su integridad territorial. Venceremos y entonces reconstruiremos el país y lo haremos diez veces más hermoso. Para prolongar el rato con él lo más posible y viendo que fumaba mucho se lo dije. --Sí -me contestó-siempre le digo a los jóvenes que hay dos cosas en que no me deben imitar: fumar tanto y haberme quedado soltero. En ese momento entró en el salón un fotógrafo. Debían haber pasado unos diez o doce minutos desde que llegó el tío Ho. Comienzan los fogonazos y, mientras toman las fotos, pienso en el maravilloso regalo de su tiempo que me estaba haciendo. Al despedirnos se excusó de habernos interrumpido y me pidió que saludara en su nombre, de su partido y de su pueblo, a todos los pueblos de América Latina, por cuyo destino sentía gran interés. Seguí su figura delicada deslizándose con sus sandalias campesinas por el reluciente parquet, hasta que la puerta del salón se cerró tras él. Al quedar de nuevo frente a Pham Van Dong éste comenzó a decirme algo, pero yo sólo seguía viéndolo a él, como si aun tuviera a mi lado su figura frágil y sus ojillos chispeantes y siguiera sintiendo su corazón esponjoso de bondad y cordialidad, pero al mismo tiempo, con el temple del mejor acero. Concentrado así totalmente, tratando además de grabarme en la memoria cada una de sus palabras y de sus gestos, no pude concentrarme en lo que el Primer Ministro me decía. Pham Van Dong, naturalmente, se dio cuenta y me sonrió comprensivo. Nos levantamos, me dio un fuerte apretón de manos, le agradecí calurosamente que me hubiera recibido, y salí. A la crónica anterior, escrita hace tanto tiempo, quiero agregar ahora unas pocas líneas. El tío Ho murió en 1969, tres años después de nuestra conversación. Su testamento político, escrito pocas semanas antes de morir, dirigido a su pueblo y a su partido, contiene sus últimas observaciones y consejos, como síntesis de la sabiduría que alcanzó después de una vida tan larga e intensa, cuajada de aventuras, sacrificios y peligros, y dedicada por entero a la causa de la liberación de su pueblo. Y en ese documento hay sólo una frase muy breve sobre su pensamiento más íntimo, de lo que fue su vida y de la cercanía de su muerte: "Y muy pronto estaré platicando con Marx, Engels, y Lenin". Ese "platicando", tan propio de su modo de ser, le quita a la frase toda solemnidad, y es la única ocasión en que mostró que sabía --¡y cómo podría ignorarlo!-el lugar que le tenía reservado la historia. Además, al finalizar su testamento pide que su entierro no tenga ninguna solemnidad o suntuosidad, pues su pueblo no podía gastar en eso cuando todo se necesitaba para el esfuerzo de continuar adelante la guerra. En su entierro, en Hanoi, al que asistió un millón de personas, delante de su ataúd unos niños llevaban, en un almohadón rojo, sus sandalias. Y en su Mausoleo el único adorno es una inscripción, con letras doradas, de una de sus frases: "NADA ES MÁS PRECIOSO QUE LA INDEPENDENCIA Y LA LIBERTAD". Del libro Vietnam. Crónicas de Guerra Editorial Legado, 2002

domingo, 25 de junho de 2017

Berta Caceres


Primeros años Fue hija de Berta Flores, partera, enfermera y alcaldesa, quien dio amparo a muchos refugiados de El Salvador durante la guerra civil de ese país. Su hermana, Agustina Flores (1959-), también es una activista del COPINH (Consejo Cívico de Organizaciones Populares e Indígenas de Honduras). Por apoyar al derrocado presidente constitucional José Manuel Zelaya, fue presa política en los primeros meses de la presidencia de Roberto Micheletti, tras el golpe de Estado institucional del 28 de junio de 2009. Activismo medioambiental En 1993 cofundó el Consejo Cívico de Organizaciones Populares e Indígenas de Honduras (COPINH) para luchar en defensa del medio ambiente, el rescate de la cultura lenca y para elevar las condiciones de vida de la población de la región.5 Destacó en su activismo medioambiental siendo especialmente mediática su actividad en contra de la privatización de los ríos y los proyectos de presas hidroeléctricas de privatización de los inversores internacionales.6 7 Luchó contra proyectos hidroeléctricos, mineros y madereros destacando su lucha contra la presa hidroeléctrica de Agua Zarca en el Río Gualcarque en Santa Bárbara, cuya construcción afecta gravemente a las comunidades indígenas, siendo una importante fuente de agua y alimentos, además de considerarse un río sagrado para el pueblo lenca.8 En la tradición, los espíritus femeninos están en los ríos y las mujeres son sus principales guardianas.9 En 2009 encabezó protestas contra el golpe de Estado del 28 de junio al entonces presidente hondureño Manuel Zelaya.10 En varias oportunidades, Cáceres denunció la expropiación de sus territorios y las carencias en los sistemas de salud y agrícola, y rechazó la creación de bases militares estadounidenses en el territorio hondureño.6 Además fue una dura crítica del gobierno de Juan Orlando Hernández y del Partido Nacional de Honduras.11 Oposición al proyecto hidroeléctrico de Agua Zarca[editar] En 2006 un grupo de indígenas lencas de Río Blanco acudieron a Berta Cáceres en busca de ayuda tras haber sido testimonios de la llegada de maquinaria y material de construcción en su área.12 Cáceres investigó el proyecto e informó a la comunidad que se trataba de una alianza comercial para construir cuatro represas hidroeléctricas en el río Gualcarque. Los actores implicados eran la compañía china Sinohydro (la mayor compañía constructora de presas del mundo), la Corporación Financiera Internacional (CFI) del Banco Mundial y la compañía hondureña Desarrollos Energéticos S. A. (DESA) (ver también Empresa Nacional de Energía Eléctrica).13 De hecho, este proyecto no se trata de un caso aislado, pues desde el golpe de estado de 2009 se han iniciado en Honduras una gran cantidad de megaproyectos muy destructivos para el medio ambiente y que al mismo tiempo acarrean el desplazamiento de las comunidades indígenas. Con la intención de satisfacer la demanda de energía barata para concesiones mineras, el gobierno ha aprobado cientos de proyectos hidroeléctricos, provocando así la privatización de ríos y tierra.12 Las compañías implicadas habían violado la legalidad internacional al no consultar la comunidad local para el desarrollo del proyecto. Los lencas consideraban que las presas afectarían su acceso a agua, comida y materiales para medicina, por lo que su modo de vida tradicional sería puesto en peligro.14 15 Cáceres movilizó la comunidad para organizar una campaña de protesta. Entre las acciones legales que se llevaron a cabo, la más destacada fue llevar el caso a la Comisión Interamericana de Derechos Humanos.14 A partir del 2013, Cáceres dirigió COPINH en la campaña de protesta. Una de las principales acciones fue el bloqueo del acceso al área de construcción; los activistas locales fueron repetidamente desalojados por la Policía Nacional de Honduras.16 El 15 de julio de 2013, los militares de Honduras abrieron fuego sobre algunos miembros del COPINH realizando una protesta pacífica, causando de este modo la muerte del dirigente Tomás García y tres heridos.14 En mayo de 2014 se produjeron dos asesinatos más y tres otros activistas resultaron gravemente heridos.17 Además, las compañías constructoras, la policía y los militares han perpetrado desde entonces una campaña sistemática de represión, acoso y amenaza contra los activistas locales y grupos indígenas, a la vez que se los criminalizaba y se los presentaba en los medios de comunicación como violentos y peligrosos.16 A finales del 2013, Sinohydro y la CFI se retiraron del proyecto como repercusión de las protestas del COPINH.18 A pesar de ello, Desarrollos Energéticos continuó y trasladó el área de construcción al otro lado del río con la intención de evitar bloqueos.14 13 Otras compañías locales daban su apoyo al proyecto. Cáceres y otros dirigentes indígenas fueron acusados por "usurpación de daños continuados" y “coacción” en contra de DESA.9 En respuesta a los cargos, Amnistía Internacional declaró que si los activistas eran encarcelados serían considerados presos de conciencia.19 Docenas de organizaciones regionales e internacionales hicieron un llamamiento para que el gobierno de Honduras parara la criminalización de la defensa de los derechos humanos y se dedicara a investigar las amenazas contra los defensores de los derechos humanos.20 Asesinato Antecedentes Según los datos aportados por la ONG Global Witness, un total de doce activistas medioambientales han sido asesinados en Honduras el 2014, lo que convierte el país en el más peligroso del mundo, teniendo en cuenta su tamaño, para los activistas en defensa de los bosques y ríos.21 Berta Cáceres llevaba años recibiendo graves amenazas de muerte, llegando incluso a ser encarcelada22 por su labor en la defensa de los derechos indígenas, y por lo mismo contaba con medidas cautelares por parte de la Comisión Interamericana de Derechos Humanos (CIDH). Berta Cáceres y el COPINH, habían venido siendo víctimas de hostigamientos por parte del Estado hondureño a través de la Policía Nacional, el Consejo Hondureño de la Empresa Privada (Cohep)23 e incluso la jerarquía de la iglesia Católica, dado que el cardenal Óscar Andrés Rodríguez prohibió a los feligreses organizarse en COPINH y escuchar sus medios de comunicación comunitarios.24 Berta Cáceres y el Copinh apoyaron a el caserío Güise en Intibucá, sin embargo este fue desalojado violentamente y el caserío destruido el 25 de febrero de 2016.10 Berta había ofrecido una rueda de prensa en la que denunció que cuatro dirigentes de su comunidad habían sido asesinados y otros tantos habían recibido amenazas.3 25 Una semana después sería asesinada en su hogar por un sicario. El crimen Cerca de la medianoche entre el 2 y 3 de marzo de 2016 Berta Cáceres se encontraba en su vivienda, donde también se encontraba el ambientalista mexicano Gustavo Castro. Los asesinos forzaron las puertas de su vivienda en La Esperanza para cometer el crimen,25 26 posteriormente Castro escuchó cuando Berta preguntó: «¿Quién está ahí?», y un sicario le disparó y la mató e hirió a Gustavo Castro. Funeral Miles de personas asistieron a su funeral, celebrado el 5 de marzo de 2016 en La Esperanza que se convirtió en un homenaje popular. El acto fue dirigido por el sacerdote Ismael Moreno Coto y padre Fausto Milla. Acompañados de los rituales y danzas garífunas, se cantó el Padre Nuestro en diversos idiomas y lenguas como lenca, misquito, garífuna, quiché, español e inglés.27 Luego del acto, se realizó una marcha por toda la ciudad hasta el cementerio de La Esperanza, donde fueron sepultados sus restos. Sus hijas reclamaron justicia y denunciaron la impunidad del asesinato.28 Su muerte provocó actos de protesta y homenajes alrededor de todo el mundo.29 30 31

sexta-feira, 1 de julho de 2016

Simon Bolivar


"Me he creído forzado a dictar reformas esenciales y ordenanzas severas, para que la República pudiese llevar adelante su existencia".- Mensaje del Libertador Simón Bolívar al Soberano Congreso del Perú el 10 de febrero de 1825

sexta-feira, 26 de fevereiro de 2016

Nestor Kirchner 1950 - 2010


Nestor Kirchner, nació en Río Gallegos el25 de febrero de 1950 y se nos fue el 27 de Octubre de 2010,fue el Presidente que inició la verdadera restauración de la democracia participativa en Argentina. De condición humanista y peronista junto a Cristina, devolvieron a amplios sectores desplazados su condición de seres humanos y puso a la luz de la Justicia a los genocidas y mostró una verdadera vocación de gran estadista y de un socialismo humanista del S XXI. Redució a la mitad la pobreza, indigencia y desempleo, la renovación de la Corte Suprema de Justicia y los juicios por crímenes de lesa humanidad.Recompuso las relaciones con los países de Latinoamérica y pago la deuda total con el FMI. Desde aquí, humildemente, rendimos homenaje a ese compañero Presidente que tuvo el coraje de enfrentar al neoliberalismo, de decir no a los acuerdos estructurales con el capitalismo salvaje y represento virilmente a la muchachada de Peron y Evita Compañero Nestor Kirchner presente! Ahora y siempre! ¡Venceremos! lucidor

domingo, 21 de fevereiro de 2016

Juana Azurduy


Juana Azurduy, mujer revolución La justicia poética hizo que cerca de Potosí , y de su Cerro Rico que empobrecieron los reyes midas de la conquista, naciera una hija de la Pachamama, símbolo de la emancipación continental: Juana Azurduy Asuntos fundamentales de nuestra Indoamérica son femeninos: Mama Pacha, telesiada, chicha, vidala, zamba, chacarera, cueca, tonada, baguala, milonga, Kacharpaya, copla, piedra, montonera, mazamorra, siembra, cosecha, cordillera, vasija, querencia, salamanca, pampa, América. De hecho, uno de los nombres de la revolución de nuestra tierra tiene nombre de mujer: Juana Azurduy La Azurduy nació un 8 de marzo, día de la mujer (otra metáfora poética de la Historia) aunque esa fecha se eligiera conmemorando a las mártires obreras de Nueva York, los latinoamericanos debemos resignificarla, y celebrar el día de la mujer por el nacimiento de la gran Juana. ¿Cuantas alabanzas y cantos de independencia han pasado de comarca a comarca a través de las Juanas? ¿Cuantos oficios y sabores se han transmitido a través de sus manos, cuántos de sus fervores han corregido la resignación de los hombres, cuántos brazos de Juanas han contenido a los huérfanos de la rebelión de Tupac Amaru, cuántas Juanas han interpretado la llamada ancestral de la América descalza, y han entregado sus hijos a la pasión continental? Juana Azurduy fue la primera ama de casa del continente, si es que entendemos por casa a la Patria Grande. ¿Qué mujer antes que la Azurduy hubo amado a esta tierra de esa manera? Pariente de los vientos aborígenes y del balbuceo de siglos de los andes, el cóndor la trajo del primer cielo, aquel que no tenía a la cruz del sur sino la huella del guanaco sideral. Si bien Juana era hija de don Matías Azurduy, un hombre acomodado, llevaba en su sangre los ríos ancestrales de su madre, doña Eula­lia Bermúdez, una chola de Chuquisaca. ¿Cuántos ecos de ceremonias indias, cuántos idiomas originarios, cuántos dioses de maíz y cerro retumbaban en el corazón de la Azurduy? ¿Habrá sido el corazón de la Juana un legüero de siglos, una caja en busca de la copla latente, el cántaro que combate a la sed que no quitan los ríos ,un fusil de los otros disparos: los que no matan, los que todo lo nacen? Oriunda del cósmico romance entre Pachamama e Inti, Juana Azurduy se ha convertido en madre de la estirpe de mujeres de la Indoamérica que amamantaron las rebeliones de los postergados “Las mujeres tenían prohibido meterse en los masculinos asuntos de la guerra, pero los oficiales machos no tenían más remedio que admirar el viril coraje de esta mujer” (Eduardo Galeano). Del mismo modo que la Madre Tierra y el sol nativo la engendraran, el amor de Juana Azurduy y Manuel Asencio Padilla fecundó hijos de la resistencia, criaturas de la liberación americana, tal es así que perdieron a cinco de sus seis hijos en la guerra de la Independencia. De todas formas, Juana y Manuel tuvieron miles de hijos culturales, hijos del gran canto americano, como el poeta cubano José Martí: “Cree el aldeano vanidoso que el mundo entero es su aldea, y con tal que él quede de alcalde, o le mortifique al rival que le quitó la novia, o le crezcan en la alcancía los ahorros, ya da por bueno el orden universal, sin saber de los gigantes que llevan siete leguas en las botas y le pueden poner la bota encima, ni de la pelea de los cometas en el cielo, que van por el aire dormido engullendo mundos. Lo que quede de aldea en América ha de despertar” Cristina y Evo homenajearon a Juana Azurduy 26 de marzo 2010. - En el acto, realizado en la Casa de la Libertad de Sucre, Cristina evocó la figura de Manuel Belgrano, "quien peleó junto a Juana, un político que se hizo militar para liberar a la patria". También recordó "el sacrificio de Juana y el pueblo jujeño" durante el Exodo, cuando "Belgrano ordenó quemar todo, viviendas, hacienda y propiedades, para que al llegar el invasor encontrara tierra arrasada". "Fue acompañado por el pueblo jujeño, lo que marca el heroísmo y el valor con los que se peleó por la independencia", afirmó y consideró un "gran honor" estar ante los restos de Juana Azurduy para entregar al presidente boliviano la espada de generala del Ejército argentino. Destacó que la figura de Azurduy comparte con otras mujeres de la historia argentina un lugar en el Salón Mujeres del Bicentenario de la Casa Rosada "donde conviven viejas heroínas junto a modernas heroínas". Cristina dijo que "el punto de unidad" lo hacen las "heroínas homenajeadas este miércoles 24 de marzo, quienes perdieron a su familia en la lucha contra la opresión y la falta de libertades". "La falta de libertad en nuestro continente tuvo hace doscientos años origen colonial pero en el siglo XX el origen es de los propios humanos", recalcó Cristina, quien hizo alusión a "dos clases de libertades: la libertad del yugo colonial y la libertad de que cada pueblo y cada sociedad de esta América del Sur pueda elegir en elecciones libres, populares, y universales a sus legítimos representantes". Cristina le entregó a Evo la réplica del sable corvo de San Martín. Por su parte, Morales le obsequió el Collar con la "Moneda del Sol", acuñada en 1813 en la Casa de la Moneda de Potosí para el Ejército de las Provincias Unidas del Río de la Plata, y la condecoró con la máxima distinción que otorga Bolivia a través del Cóndor de los Andes. La Presidenta dijo que Juana Azurduy "representa a los miles y miles de hombres y mujeres anónimos, sin los cuales sería imposible pensar las batallas por la libertad contra el yugo colonial". "La falta de libertad en nuestro continente tuvo hace 200 años origen colonial, pero en el siglo XX el origen es de los propios humanos", aseguró la presidenta, Cristina Fernández de Kirchner, en el homenaje a Juana Azurduy en la Casa de la Libertad de Sucre. Luego de la renovación del acuerdo entre ambos países para la provisión de gas, Evo afirmó que apoyará la candidatura de Néstor Kirchner a la UNASUR. "Estoy convencido que la integración de la Unasur está acelerada, y quiero expresar mi apoyo para que el ex presidente argentino sea su secretario general”, sostuvo Morales. Juana Azurduy y Manuel Padilla combatieron el avance español en la región de Chuquisaca y las selvas de Santa Cruz de la Sierra. Parece que las selvas de esta parte del mundo tienen como destino cobijar a los hombres y mujeres de corazones libres. ¿Serán las selvas latinoamericanas santuarios revolucionarios, serán las selvas de aquí, templos donde el corazón humano busca el eco de la canción más libre, donde el pájaro del alma libertadora hace nido? Como a todos los que luchan por la libertad, a Juana y Manuel intentaron humillarlos, les arrebataron lo que los verdugos creyeron era todo: tierras, posesiones, sin embargo nunca pudieron quitarles ese sueño loco, esa riqueza que nadie puede robarle al humano cuando descubre el sentido de su vida, su manera de dignificar la existencia, no pudieron despojarlos del pan revolucionario. Tal es así que intentaron corromper Manuel , a lo que la gran Juana respondiera: “La propuesta de dinero y otros intereses sólo debería hacerse a los infames que pelean por su esclavitud, mas no a los que defendían su dulce libertad, como él lo haría a sangre y fuego” La lucha y dignidad de Manuel y Juana fue un ejemplo fundamental para nuestros libertadores, Simón Bolívar, manifestó: “Este país no debería llamarse Bolivia en mi homenaje, sino Padilla o Azurduy, porque son ellos los que lo hicieron libre” Juana Azurduy , protagonista de la guerra de la independencia, comandó a los guerrilleros que liberaron al flagelado Potosí de la angurria de oro de los conquistadores españoles, por su coraje y su heroísmo el gobierno de Buenos Aires le otorgó, en 1816, el grado de teniente coronel,que hizo efectivo el revolucionario Belgrano al entregarle el sable correspondiente. Sable que la valiente Juana utilizara en la Batalla de Villar, donde fue herida y tomada “cautiva” por los españoles. Su Manuel consiguió liberarla, aunque él no pudo escapar de la muerte. A Manuel le tocó morir en plena primavera americana, no obstante Padilla fue una semilla lanzada en el viento de Abya Yala. Wikipedia indica que Manuel murió el 14 de septiembre de 1816, sin embargo los corazones rebeldes de este continente: los corazones que cantan justicia en Chiapas, que resisten en Honduras, que sueñan en Venezuela y Ecuador, que levantan las banderas de los de abajo en este sur del sur, anuncian que don Manuel permanece vivito y revolucionando. Como San Martín, Belgrano y todos los que pelearon por la emancipación continental, Juana Azurduy terminó en la más absoluta la pobreza: "A las muy honorables juntas Provinciales: Doña Juana Azurduy, coronada con el grado de Teniente Coronel por el Supremo Poder Ejecutivo Nacional, emigrada de las provincias de Charcas, me presento y digo: Que para concitar la compasión de V. H. y llamar vuestra atención sobre mi deplorable y lastimera suerte, juzgo inútil recorrer mi historia en el curso de la Revolución. (...) Sólo el sagrado amor a la patria me ha hecho soportable la pérdida de un marido sobre cuya tumba había jurado vengar su muerte y seguir su ejemplo; mas el cielo que señala ya el término de los tiranos, mediante la invencible espada de V.E. quiso regresase a mi casa donde he encontrado disipados mis intereses y agotados todos los medios que pudieran proporcionar mi subsistencia; en fin rodeada de una numerosa familia y de una tierna hija que no tiene más patrimonio que mis lágrimas; ellas son las que ahora me revisten de una gran confianza para presentar a V.E. la funesta lámina de mis desgracias, para que teniéndolas en consideración se digne ordenar el goce de la viudedad de mi finado marido el sueldo que por mi propia graduación puede corresponderme". Sabemos de los sendos cantos de cuna indios y campesinos entonados por madres que hacen dormir a sus hijos, la vida de Juana Azurduy es un canto de cuna, que nos ayuda a despertar a la Historia, que nos ayuda a florecer al amanecer americano, al destino que no es un decreto de los dioses sino una construcción de los hijos de la Pachamama y sus revoluciones. ¿Quién dijo que la Historia no escribe Poesía? Juana Azurduy nació el 8 de marzo (día de la mujer) y murió un 25 de mayo (día en que los argentinos conmemoramos nuestra revolución) El poema de la Historia es clarísimo: Juana Azurduy es la mujer revolución.

segunda-feira, 8 de fevereiro de 2016

Eduardo Galeano


Cuando en abril de 2009 Hugo Chávez extendió su mano hacia el presidente de Estados Unidos, Barack Obama, para regalarle Las venas abiertas de América Latina de Eduardo Galeano, la prensa americana y europea se sorprendió ante el gesto. ¿Por qué habría de regalarle un libro que estaba en el puesto 60.280 del ranking de Amazon? ¿Por qué traer al presente un libro escrito en 1971? ¿Por qué esa risa burlona y semejante ostentación de la tapa? En una semana, ese pequeño gesto de Chávez que era en realidad una potente declaración, despertó la intriga de millones de personas. A medida que la imagen y la noticia corrían, más y más personas se convertían en lectores de esa misteriosa obra, jamás difundida masivamente por circuitos no pertenecientes a las ciencias sociales académicas estadounidenses y europeas. En siete días, Las venas... avanzó 60.275 lugares en el ranking de los libros más vendidos en Europa hasta llegar al quinto puesto. Semejante escalada obligó a repensar el contenido y reabrió un debate sobre algo que si bien no era del todo nuevo, llegaba con aires renovados. Aunque ciertos sectores optimistas del intelectualismo hablaron de la "revitalización" de una vieja causa setentista, la derecha prefirió hacer referencia al fenómeno como un "producto del mercadeo chavista". En este contexto no faltaron quienes cuestionaron el rigor de la obra de Galeano y la redujeron como el "perfecto exponente de la retórica del victimismo", una retórica que le venía como anillo al dedo al siempre "paranoico" presidente venezolano. Inútiles fueron las críticas, la respuesta de Obama habló por sí sola. "Pensé que me iba a dar algo escritor por él", observo primero, desacreditando a su par. Luego, comunicó a través de sus voceros que si tenía tiempo "lo ojearía". Más tarde su portavoz oficial explicó que, si bien el presidente era un hombre leído, ese ejemplar "no estaba entre sus prioridades". Esta declaración no hizo más que agitar el avispero que permitió que Las venas... volviera a ser releída por millones y fuera descubierta por primera vez por otros tantos. Hoy, a 40 años de su edición, su análisis sobre los problemas latinoamericanos se mantiene más vigente que nunca, y no es de extrañar que Galeano despierte una suerte de fervor rockero entre sus jóvenes seguidores. Sus lectores, especialmente los más jóvenes, se abalanzan a él en busca de una firma, tal como lo hicieron quienes el pasado martes 27 de septiembre se acercaron a la Biblioteca Nacional para discutir la situación haitiana. Siguen sangrando. Para Galeano, Las venas... es un reflejo nítido de lo que era el ambiente latinoamericano en la década del ‘70. "Había un movimiento de mucho entusiasmo. Era un cambio que estaba íntimamente ligado con la idea de la justicia -recuerda-. La intención que tuve al escribirlo fue el difundir ciertos datos que obtuve sobre el proceso por el cual América latina se fue empobreciendo, perdiendo soberanía y disminuyendo su autonomía. Mientras eso sucedía, ciertos países iban articulando en el mundo un sistema internacional de poder que es el que ahora resulta virtualmente unánime a escala planetaria. Está claro que ese sistema se alimenta de la desigualdad de sus partes", reflexiona cuatro décadas más tarde el autor. Galeano comenzó a trabajar en este libro cuando tenía tan sólo 27 años. Lo finalizó a los 31 años. Lo escribió mayormente durante el día, y asegura que en esos cuatro años que se tomó para plasmarlo, usó tan sólo noventa noches. Por ese entonces trabajaba como periodista, editando libros, y estaba empleado en el Departamento de Publicaciones de la Universidad de la República. Su propia curiosidad lo hacía estar muy al tanto de las relaciones internacionales desiguales que esta parte del continente mantenía con el resto del planeta y decidió hacerse el tiempo para investigar todo lo posible al respecto. Las venas... no tardó en hacerse una reputación como "la biblia latinoamericana", pero justo cuando su popularidad crecía, los golpes militares de Uruguay, Chile y Argentina la censuraron convirtiéndola en material maldito cuya posesión hablaba de por sí sobre lo amenazante del lector. El retorno de la democracia permitió que adquiriera un lugar preponderante dentro de las carreras de ciencias sociales latinoaméricanas y se convirtió en la referencia obligada de la militancia de izquierda, algo que marcó profundamente al autor. "Me siento muy orgulloso de haberlo escrito. Este libro ha sido una confirmación indudable de que escribir no es una pasión inútil. Eso es un gran estímulo para seguir trabajando. Pero por otro lado, el libro me pesa como un ancla, marca un estándar que me siento obligado a alcanzar una y otra vez y aunque eso puede ser motivador, a veces es frustrante". ¿Cómo se siente al percatar la vigencia de algo escrito hace tanto? ¿Qué se siente saber que logró exactamente lo que quería: que todos supieran lo que pasaba por este lado del planeta? "Yo soy un hombre de esperanzas, pero a partir de mucha desesperanza; y la esperanza y desesperanza se me cae y levanta varias veces al día. No creo en la gente de esperanzas invulnerables. Si uno está vivo nace y muere varias veces al día. Y en todo caso creo que vale la pena estar vivo y que el mundo puede cambiar. El dolor evitable es el más doloroso. A mí me duele el dolor de tanta gente. Yo no siento que sea un hombre solidario porque mi cerebro me diga que lo sea, es algo que sale del hígado, del corazón y las entrañas", concluye.

sexta-feira, 5 de fevereiro de 2016

Rodolfo Walsh


El escritor y periodista Rodolfo Walsh nació en Choele-Choel, provincia de Río Negro, en 1927. En los años cincuenta, ingresó a la editorial Hachette, donde trabajó como corrector de pruebas de imprenta, lector, antólogo y traductor. Colaboró también en las revistas Leoplán y Vea y Lea. En 1953 publicó Variaciones en rojo y la primera antología de cuentos policiales argentinos. En la noche del 10 de junio de 1956, mientras jugaba al ajedrez en el club Capablanca de La Plata, recibió las primeras noticias sobre el levantamiento de los generales Valle y Tanco; seis meses después comenzó su investigación sobre los fusilamientos clandestinos de civiles en los basurales de José León Suárez. Al año siguiente, apareció Operación Masacre con el que Walsh inauguró en la Argentina la novela de no ficción, en la cual la investigación periodística sirve de punto de partida para la narración de hechos reales por medio de procedimientos ficcionales. Tanto en este libro como en sus investigaciones posteriores (¿Quién mató a Rosendo? de 1969 y El caso Satanovsky de 1973), Walsh incorporó las técnicas de la investigación periodística y los procedimientos del género policial, como el uso del enigma y del suspenso, politizando sus estrategias centrales. En 1959 viajó a Cuba para participar de la fundación de la agencia de noticias Prensa Latina. En los años sesenta, estrenó dos obras teatrales (La batalla, 1964, y La granada, 1965) y publicó dos libros de cuentos (Los oficios terrestres, 1965, y Un kilo de oro, 1967). En enero de 1973 apareció su último relato de ficción, Un oscuro día de justicia, editado por la editorial Siglo XXI, cuyo prólogo, titulado "Hoy es imposible en la Argentina hacer literatura desvinculada de la política", fue una primera versión de esta entrevista, que Ricardo Piglia le había realizado en marzo de 1970. A partir de ese momento, Walsh abandonó la escritura de ficciones para dedicarse a la militancia política, primero en las FAP (Fuerzas Armadas Peronistas) y luego en la organización Montoneros. Como periodista, dirigió el semanario de la CGT de los Argentinos a partir de mayo de 1968 y participó como fundador y redactor del diario de orientación montonera Noticias, en 1973. Bajo la dictadura militar de 1976, organizó la Agencia Clandestina de Noticias y la Cadena Informativa. El 25 de marzo de 1977, un pelotón especializado lo emboscó en las calles de Buenos Aires para detenerlo vivo, pero Walsh se resistió y fue herido de muerte. Su cuerpo nunca apareció. El día anterior había escrito su Carta Abierta a la Junta Militar, donde denunciaba el terrorismo de Estado. [Imagen de la Muestra Pensamiento y Compromiso Nacional, Palais de Glace, Buenos Aires 17 de marzo - 10 de abril 2011]